Voceros del gremio anuncian asamblea permanente tras incumplimientos en acuerdos.
El ambiente en las calles de Ibagué comienza a tensarse. El gremio de taxistas elevó el tono de su inconformidad y anunció que se declara en asamblea permanente, una medida que sería el paso previo a un paro indefinido que podría paralizar la movilidad en la ciudad.
Según los representantes del sector, la decisión se tomó luego de múltiples intentos fallidos por llegar a acuerdos con la Administración Municipal a cargo de Johana Aranda. Aseguran que, pese a las mesas de diálogo realizadas en las últimas semanas, no se han materializado soluciones concretas a sus problemáticas.
De acuerdo con el comunicado firmado por líderes del gremio, varios compromisos adquiridos en los encuentros con las autoridades quedaron sin ejecución o solo se abordaron parcialmente. Esto ha generado un profundo malestar entre conductores y propietarios, quienes aseguran sentirse ignorados.
Entre los puntos más críticos que exponen están el control a la ilegalidad en el transporte, la implementación de herramientas tecnológicas, la situación del denominado “manual del conductor” y la falta de regulación en bahías de centros comerciales.
A esto se suman otras preocupaciones como la recuperación de la zona rosa nocturna y problemas estructurales de movilidad que, según el gremio, afectan directamente su labor diaria. Uno de los voceros fue enfático al señalar que la raíz del problema no está en las plataformas tecnológicas, sino en la informalidad del servicio de transporte.
“Mientras no se declare autorizado, el servicio en motos y vehículos particulares es ilegal. Nosotros cumplimos la ley y necesitamos que la hagan cumplir”, advirtió, dejando claro que exigen controles más estrictos por parte de las autoridades.
Además, los taxistas cuestionaron lo que califican como “medidas abusivas” por parte de agentes de tránsito, lo que incrementa la tensión entre el gremio y las instituciones. Finalmente, los firmantes, que aseguran representar a una amplia mayoría del sector, reiteraron su unidad y advirtieron que permanecerán en asamblea permanente hasta obtener respuestas claras.
En medio de la incertidumbre, hicieron un llamado directo a la alcaldesa Johana Aranda para que atienda sus exigencias y evite un escenario que podría afectar gravemente la movilidad de la capital tolimense.




