Arley, ‘La Casilda’, lidera comedor que transforma la vida de los abuelitos desprotegidos.
En el municipio de Campoalegre, una iniciativa solidaria viene marcando la diferencia en la vida de decenas de adultos mayores que enfrentan condiciones de abandono y vulnerabilidad. Se trata de un comedor comunitario impulsado por Arley, quien ha logrado convertir un gesto de empatía en un verdadero refugio para quienes más lo necesitan.
Cada jornada, este espacio abre sus puertas para ofrecer mucho más que alimento. Allí, hombres y mujeres de la tercera edad encuentran un lugar donde son escuchados, acompañados y tratados con respeto. La entrega de un plato caliente se convierte en un símbolo de dignidad, pero también en una oportunidad para compartir, sonreír y sentirse parte de una comunidad que no los olvida.
La labor, que comenzó como una acción sencilla, ha ido creciendo con el paso del tiempo gracias al compromiso de su líder y al respaldo de personas solidarias que creen en el poder de ayudar. Sin embargo, las necesidades siguen siendo grandes y el sostenimiento de este tipo de iniciativas depende en gran medida de la colaboración ciudadana.
Contribución
Quienes hacen parte del comedor aseguran que cada contribución, sin importar su tamaño, representa una esperanza para continuar. Los alimentos, los insumos básicos y el apoyo económico permiten que el proyecto se mantenga activo y llegue a más beneficiarios.
Solidaridad
Hoy, el llamado es a la solidaridad. Esta causa necesita de manos amigas que se sumen para seguir transformando realidades. En Campoalegre, un acto de amor continúa creciendo, demostrando que cuando la empatía se convierte en acción, es posible cambiar vidas.
Además, los organizadores resaltaron que el comedor no solo impacta a quienes reciben la ayuda, sino también a quienes deciden aportar, fortaleciendo el sentido de comunidad y solidaridad. A futuro, esperan ampliar la cobertura, vincular más voluntarios y garantizar que ningún adulto mayor vulnerable se quede sin un alimento digno diario.


