Didian Villegas anuncia protesta ciudadana tras alza del pasaje que golpea a sectores populares.
La molestia se apoderó de las calles de Ibagué luego de que la Alcaldía oficializara el incremento en la tarifa del transporte público tipo buseta, una decisión que encendió la inconformidad social en distintos barrios. Desde el inicio de 2026, miles de usuarios sienten el golpe directo al bolsillo, especialmente quienes dependen a diario del servicio para trabajar, estudiar o acceder a servicios básicos. El aumento fue calificado por la ciudadanía como abrupto, injustificado y alejado de la realidad económica que viven las familias de menores ingresos en la capital tolimense.
Con la nueva tarifa, movilizarse dejó de ser una rutina accesible para convertirse en una carga diaria. Habitantes de estratos 1 y 2 aseguran que el alza desajusta por completo sus finanzas, obligándolos a sacrificar otros gastos esenciales. La sensación general es de abandono institucional y falta de diálogo previo, pues muchos sostienen que la medida se tomó sin escuchar a los usuarios ni evaluar alternativas que mitigaran el impacto social. El descontento se extiende con rapidez, alimentado por el alto costo de vida y la precariedad laboral que atraviesan numerosos hogares.
Ante este panorama, Didian Villegas, edil de la comuna 7 y reconocido líder del barrio El Salado, decidió alzar la voz y convocar una protesta pacífica. Según explicó, la manifestación contará con el respaldo de varios ediles y líderes comunitarios que consideran urgente frenar una decisión que profundiza las desigualdades. Villegas enfatizó que el transporte público no puede tratarse como un lujo, sino como un derecho básico que garantiza movilidad y oportunidades para la población más vulnerable.
El líder comunal advirtió que el impacto del aumento es aún mayor en zonas periféricas y rurales, donde los trayectos son más largos y el gasto diario en pasajes resulta insostenible. Relató que algunas personas deben invertir gran parte de su ingreso solo en transportarse, situación que ha llevado a ciudadanos a caminar largas distancias para ahorrar dinero. Esta realidad, según dijo, refleja una desconexión entre las decisiones administrativas y la vida cotidiana de la gente.
Villegas también manifestó preocupación por los padres de familia que no logran cubrir el costo del transporte escolar de sus hijos, un problema que amenaza la permanencia educativa de muchos menores. A esto se suma el malestar por el nuevo aplazamiento de las obras de pavimentación de la vía al barrio El Salado, prometidas para enero de 2026. Para la comunidad, el aumento del pasaje, sin mejoras visibles en infraestructura y movilidad, fue la chispa que encendió una protesta que promete tomarse la ciudad.


