El 30 de julio, a partir de las 9 de la mañana, se desataron manifestaciones en varias localidades de Chiquinquirá, organizadas por el gremio de lecheros de la región. Los productores lácteos, visiblemente preocupados por la situación que enfrenta su sector, se movilizaron para dar a conocer tanto sus productos como las serias dificultades económicas que atraviesan.
Desde primeras horas del día, los lecheros comenzaron sus protestas en diferentes puntos estratégicos de la ciudad. El objetivo de estas manifestaciones era llamar la atención sobre la crisis que afecta a su industria y demandar acciones urgentes para mitigar los problemas que enfrentan. La jornada de protesta culminó en el parque Julio Flórez, un lugar elegido por los organizadores para montar una exposición de sus productos y compartir con el público las dificultades que les aquejan.
Rogelio Toro, uno de los afectados y representante de los lecheros, ofreció un testimonio que ilustró la gravedad de la situación. Según Toro, la crisis en el sector lechero se debe principalmente a los elevados costos de los insumos necesarios para la producción. Además, comentó que las grandes empresas que solían recoger la leche directamente de las fincas han reducido considerablemente su recolección, obligando a muchos productores a desechar su producto.
“Estamos enfrentando una situación crítica. Los costos de los insumos han aumentado de manera desproporcionada, y las grandes empresas ya no nos compran la leche como solían hacerlo. Muchas veces, tenemos que botar la leche que producimos porque no hay quien la recoja. Y cuando la compran, el precio que nos pagan es cada vez más bajo”, explicó Toro. Esta situación, según él, pone en grave riesgo la viabilidad de muchas fincas lecheras y afecta directamente los ingresos de los productores locales.
Durante la exposición en el parque Julio Flórez, los lecheros mostraron una variedad de productos lácteos elaborados en la región, desde quesos y yogures hasta leche fresca. La exhibición sirvió para resaltar la calidad de los productos locales y para demostrar el esfuerzo y dedicación que los productores ponen en su trabajo diario. Sin embargo, a pesar del esfuerzo por presentar sus productos, la principal preocupación de los lecheros seguía siendo la falta de apoyo institucional.
Los manifestantes exigieron al gobierno que tome medidas inmediatas para abordar las dificultades que enfrentan. Solicitaron una revisión de los precios de compra y la implementación de políticas que garanticen la recolección constante de la leche. También pidieron subsidios para los insumos y una mayor regulación en el mercado para evitar prácticas desleales que perjudican a los pequeños productores.
La jornada de protesta no solo subrayó las dificultades que atraviesan los lecheros, sino que también puso de relieve el compromiso de estos productores con su comunidad y la calidad de sus productos. Sin embargo, el futuro del sector dependerá en gran medida de la capacidad de las autoridades para ofrecer soluciones reales y sostenibles a los problemas planteados.


