Deyanira Rivera Lugo murió baleada dentro de su casa.
El miedo volvió a apoderarse del municipio tolimense de San Luis cuando, en cuestión de segundos, el estruendo de varios disparos rompió la tranquilidad que se vivía a esa hora. El hecho ocurrió en una vivienda del sector urbano, donde una mujer identificada como Deyanira Rivera fue atacada sin contemplaciones por hombres armados que se movilizaban en una motocicleta, generando pánico entre vecinos y transeúntes.
Según versiones recogidas en la zona, dos sujetos de contextura delgada y estatura alta llegaron al lugar a bordo de una motocicleta Dominar 400 gris. De inmediato ingresaron al inmueble y, sin mediar palabra, dispararon en repetidas ocasiones contra la víctima. Debido a la gravedad de los impactos, la mujer, de aproximadamente 40 años, cayó herida y murió de manera instantánea dentro de su propia casa.
El ruido de las detonaciones hizo que varios residentes salieran alarmados de sus viviendas; sin embargo, otros prefirieron resguardarse ante el temor de que se tratara de un enfrentamiento mayor. En pocos minutos, la tensión se extendió por varias cuadras y el desconcierto dominó la escena, mientras familiares y allegados no podían asimilar lo ocurrido.
Tras cometer el crimen, los presuntos agresores emprendieron la fuga a gran velocidad. No obstante, durante el escape habrían perdido el control del vehículo y sufrido una caída. Más adelante, cerca de los reductores ubicados en inmediaciones de la escuela Los Ciruelos, se presentó otro percance que los obligó a separarse: uno continuó su trayecto, mientras que el otro, presuntamente, se ocultó en la zona para evadir a las autoridades.
Vecinos dieron aviso inmediato a la Policía, que llegó minutos después, acordonó el área y realizó la inspección técnica del cadáver. Al mismo tiempo, se activaron operativos de búsqueda, revisión de cámaras de seguridad y entrevistas a testigos con el fin de esclarecer lo sucedido.
Por ahora, no existe un pronunciamiento oficial que determine los móviles del asesinato. Las autoridades mantienen abiertas varias hipótesis y trabajan para identificar plenamente a los responsables de este hecho violento que sacudió a San Luis, Tolima. La comunidad, por su parte, permanece consternada y exige resultados rápidos ante un crimen que dejó a una familia destrozada y a todo un pueblo sumido en el miedo.




