La incertidumbre terminó para miles de habitantes del norte de Ibagué. La Secretaría de Movilidad y los operadores del transporte colectivo confirmaron que las busetas continuarán prestando servicio hacia El Salado, pese a las complicaciones generadas por las obras de rehabilitación en la avenida Ambalá, uno de los corredores viales más transitados de la ciudad.
La decisión fue tomada luego de una mesa de trabajo realizada este martes, donde se analizaron detalles relacionados con los tiempos de espera, los recorridos y el funcionamiento general del sistema de transporte público. Tras varias horas de discusión, las autoridades determinaron que no habrá suspensión ni interrupción del servicio, noticia que llevó tranquilidad a miles de usuarios que temían quedar incomunicados por el avance de las intervenciones.
El secretario de Movilidad, Ricardo Rodríguez, aseguró que el transporte público está completamente garantizado y descartó cualquier posibilidad de cancelar las rutas que cubren este importante sector de la capital tolimense. El funcionario reconoció que las obras han generado congestión y demoras, pero insistió en que se implementarán ajustes operativos para disminuir el impacto en la movilidad.
Mientras avanzan los trabajos sobre la avenida Ambalá, la Administración Municipal anunció nuevas estrategias para mejorar la circulación vehicular y evitar un colapso vial, especialmente en la comuna 7, donde más de 90 mil habitantes dependen diariamente de las busetas para movilizarse hacia sus trabajos, colegios y diferentes actividades.




