Estudiantes culminaron un proceso formativo que fortalece nuevas miradas narrativas y proyecta voces comprometidas con transformar sus comunidades.
Veintiséis jóvenes del departamento del Cauca fueron certificados como integrantes del Semillero A Viva Voz Cauca, una iniciativa que les permitió asumir el reto de narrar la realidad de sus territorios desde una perspectiva basada en la responsabilidad, la creatividad y el sentido social. El proceso surgió gracias al trabajo articulado entre la Fundación Promigas, la Compañía Energética de Occidente, un canal local payanés y el SENA Regional Cauca, entidades que consolidaron un espacio diseñado para descubrir y fortalecer nuevas voces en el ámbito del periodismo regional.
La formación se desarrolló a lo largo de seis meses, periodo en el que los participantes avanzaron en la construcción de relatos centrados en mostrar el progreso del Cauca y en resaltar el papel de la comunicación como una herramienta capaz de abrir oportunidades en distintos entornos. En este escenario, los jóvenes exploraron formas de contar historias que reflejaran los procesos sociales que se viven en sus comunidades, con el propósito de aportar una mirada renovada y consciente sobre su territorio.
Al finalizar el proceso, los participantes fueron reconocidos como “Reporteros que dejan Huella Social”, un distintivo que resalta su dedicación y el impacto que pueden generar a través de narrativas que buscan transformar realidades. Este reconocimiento simboliza la consolidación de un ejercicio formativo que no solo fortaleció habilidades técnicas, sino también el compromiso de los jóvenes con un periodismo que prioriza el bienestar colectivo.
El SENA Cauca destacó que este tipo de iniciativas reafirma la importancia de seguir apostándole al talento joven, especialmente a quienes encuentran en la comunicación una vía para contar las historias de su gente. Según la entidad, apoyar procesos que impulsan nuevas voces contribuye a iluminar el camino de quienes desean convertirse en narradores de su propio entorno. Para las organizaciones aliadas, el semillero representa una oportunidad para fortalecer el ejercicio periodístico local y fomentar el crecimiento de reporteros capaces de generar un impacto positivo desde sus comunidades, dejando así una auténtica huella social en el departamento.

