En Ibagué, la seguridad privada quedó en entredicho tras el anuncio del superintendente Larry Álvarez Morales, quien suspendió licencias de 31 empresas por presunta infiltración criminal. Entre ellas figuran Helam Seguridad Ltda.
Con sede en la ciudad, y Águila de Oro Ltda., en El Espinal. La medida busca prevenir riesgos mientras avanzan procesos sancionatorios. “En este momento hay 31 empresas a las que les hemos suspendido la licencia”, afirmó Álvarez, advirtiendo que no se permitirá que estructuras legales sirvan a la delincuencia.
El pronunciamiento generó alarma en el sector empresarial y entre usuarios de servicios de vigilancia, quienes temen que la suspensión afecte la protección de viviendas, comercios y entidades públicas. Expertos en seguridad advierten que la decisión, aunque necesaria, evidencia la fragilidad del sistema y la urgencia de reforzar los mecanismos de control para evitar que organizaciones criminales se camuflen en compañías legalmente constituidas.


