Osorio denunció un presunto atentado armado en su contra cuando se movilizaba por carretera.
Un nuevo hecho de violencia genera alarma en el norte del Tolima, luego de que un excandidato al Concejo de San Sebastián de Mariquita denunciara haber sido víctima de un presunto atentado armado. El caso, ocurrido en una vía intermunicipal, vuelve a encender las alertas sobre la seguridad de líderes y actores políticos en la región, especialmente en momentos de reactivación electoral y de tensiones propias del escenario democrático y de la convivencia ciudadana regional.
Según el relato entregado por Pedro Pablo Osorio, los hechos se registraron durante la noche, cuando se desplazaba por la carretera que comunica a Mariquita con Armero Guayabal. En ese trayecto, dos hombres que se movilizaban en una motocicleta se le habrían acercado de manera sospechosa y, presuntamente, accionaron un arma de fuego en su contra, generando pánico y una situación de alto riesgo personal inmediato.
El denunciante aseguró que el arma utilizada tendría, al parecer, un silenciador, lo que incrementó su temor al no escuchar un estruendo fuerte en el momento del ataque. Pese a la gravedad del hecho, Osorio afirmó que logró reaccionar de manera inmediata, maniobrando su vehículo y alejándose del lugar, lo que le permitió salir ileso del presunto atentado armado denunciado.
Osorio manifestó que este episodio no sería un hecho aislado, ya que durante su precandidatura al Concejo municipal había recibido amenazas en las que, según indicó, le exigían abandonar su aspiración política. Estas advertencias, recordó, le generaron preocupación en su momento y ahora cobran relevancia tras el ataque denunciado, aumentando su sensación de vulnerabilidad personal y familiar constante.
El excandidato señaló que la situación resulta aún más inquietante debido a que en la región comienzan a reactivarse las dinámicas políticas, lo que podría estar relacionado con el uso de la intimidación y la violencia como mecanismo de presión. A su juicio, este tipo de hechos afectan directamente la participación ciudadana y debilitan la confianza en los procesos democráticos locales y comunitarios.
Tras lo ocurrido, Pedro Pablo Osorio confirmó que informó de inmediato a las autoridades competentes y solicitó acompañamiento institucional. Asimismo, hizo un llamado a la Policía Nacional y a la Fiscalía General de la Nación para que adelanten las investigaciones correspondientes, identifiquen a los responsables y determinen los móviles del ataque denunciado recientemente en esa carretera.
Finalmente, el denunciante pidió garantías de seguridad no solo para él, sino para todos los ciudadanos que participan en política, advirtiendo que el silencio y la impunidad podrían profundizar el clima de miedo en el territorio y afectar la democracia local persistente.


