Un remezón de alto impacto Sacudió la administración municipal de Ibagué. Edilberto Pava Ceballos presentó oficialmente su renuncia irrevocable al cargo de gerente del Instituto de Financiamiento, Promoción y Desarrollo de Ibagué (Infibagué), una de las dependencias estratégicas y de mayor presupuesto de la alcaldía liderada por Johana Aranda.
La salida de Pava —excontralor departamental y una de las fichas de mayor peso político en el equipo de gobierno— genera fuertes movimientos en las dinámicas del Palacio Municipal y abre una ola de especulaciones sobre los motivos reales de su intempestiva dimisión y sus próximos pasos de cara al calendario electoral.
Durante su paso por la gerencia del instituto descentralizado, Edilberto Pava estuvo al frente de proyectos de gran envergadura para la infraestructura y el ornato de la capital tolimense, entre los que destacan la modernización del sistema de alumbrado público, el mantenimiento de la red de parques comunitarios y las obras de adecuación en las plazas de mercado de la ciudad, en particular la Plaza de la 21 y la Plaza del Jardín.
Sin embargo, su salida deja abiertas varias preguntas cruciales para la ciudad:
¿Quién asumirá la batuta para garantizar que los proyectos presupuestados para el cierre del año fiscal no sufran desaceleraciones ni traumatismos administrativos?
La gerencia de Infibagué es históricamente una de las carteras más codiciadas en la burocracia local. Su vacante obliga a la alcaldesa Johana Aranda a reacomodar sus alianzas políticas con los sectores que respaldan su gestión.
«Agradezco la confianza depositada por la alcaldesa y el equipo de trabajo. Nos retiramos con la tranquilidad del deber cumplido y con la satisfacción de haberle cumplido a los ibaguereños en la modernización de los servicios del instituto», señalaron fuentes cercanas al exgerente.
El ambiente político en los pasillos de la Alcaldía de Ibagué coincide en que la renuncia de Pava responde a una jugada calculada dentro del cronograma legal. Al dimitir en este periodo, el exfuncionario evita incurrir en régimen de inhabilidades para participar de manera activa en las elecciones legislativas, donde no se descarta su aspiración a la Cámara de Representantes o la consolidación de un liderazgo fuerte dentro de su vertiente política.




