Matiz enfrenta un panorama político que podría redefinir la disputa por la Gobernación del Tolima.
Aunque todavía falta poco más de un año para las elecciones regionales de 2027, en el Tolima ya comenzó a calentarse la discusión política. La gran incógnita gira alrededor del futuro del conservatismo y de lo que podría ocurrir si la gobernadora Adriana Magali Matiz y el exsenador Óscar Barreto no consiguen construir una candidatura de unidad para mantener el poder en el departamento.
El escenario que hoy analizan distintos sectores políticos es claro: una eventual división entre los dos principales liderazgos conservadores podría abrirle el camino al bloque progresista, que empieza a consolidarse alrededor del Pacto por la Vida, alianza integrada por el Pacto Histórico, sectores de la Alianza Verde y Liberales Progresistas.
Las cifras alimentan esa posibilidad. En las pasadas elecciones al Congreso, el Pacto Histórico consiguió más de 100 mil votos para Senado y superó los 106 mil para Cámara en el Tolima, además de obtener dos curules en la Cámara de Representantes. Solo en Ibagué alcanzó más de 53 mil votos para Senado y cerca de 57 mil para Cámara, una base electoral que empieza a ser vista como una plataforma importante para disputar la Gobernación.
En medio de ese panorama aparece el exministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. Aunque no ha oficializado una candidatura, sus recientes visitas a municipios como El Espinal e Ibagué, acompañadas de anuncios para el sector salud, despertaron comentarios sobre una posible aspiración política, especialmente por la estrategia del Gobierno Nacional de fortalecer la presencia de sus principales figuras en las regiones.
Mientras tanto, dentro del barretismo siguen mencionándose los nombres del exgobernador Ricardo Orozco y del diputado Giovanny Molina. Sin embargo, tampoco se descarta que el propio Óscar Barreto decida regresar a la contienda si las condiciones políticas lo permiten.
En el sector de Adriana Magali Matiz, quien más fuerza ha tomado es Fernando Borja, considerado uno de los hombres más cercanos a la mandataria y quien ya expresó públicamente su intención de participar.
A este complejo tablero se suma otro ingrediente: el papel que pueda desempeñar el senador Miguel Barreto. Algunos dirigentes especulan con un eventual acercamiento suyo a sectores del Pacto por la Vida, teniendo en cuenta la cercanía política que mantuvo con el Gobierno del presidente Gustavo Petro. Aunque no existe ninguna alianza oficial, esa posibilidad ya genera conversaciones dentro del escenario electoral.
Para varios analistas, el verdadero reto del conservatismo no será únicamente escoger un candidato, sino evitar fracturas internas. Las estructuras políticas del partido continúan siendo de las más fuertes del Tolima, pero la mayoría coincide en que una elección como la de 2027 exigirá construir consensos, sumar aliados y evitar que la división termine favoreciendo a sus adversarios.



