Se lo llevó la muerte en Campoalegre

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El cuerpo de Jhon Alberth Rincón fue llevado a Medicina Legal para determinar lo que produjo su muerte mientras trabajaba.

Un profundo silencio se apoderó del barrio El Gaitán, en Campoalegre, la tarde del pasado jueves, luego de que vecinos y compañeros de trabajo encontraran sin vida al conductor Jhon Alberth Rincón, conocido cariñosamente en el municipio como “Chipuca”.

El hombre, quien se desempeñaba como operador de una volqueta, sufrió una muerte repentina mientras cumplía con sus labores, generando consternación entre la comunidad y múltiples interrogantes sobre las causas de su deceso.

Estremecedora muerte

El hallazgo ocurrió en plena vía pública, donde la volqueta en la que trabajaba permanecía estacionada. Al observar que Rincón no respondía y permanecía inmóvil dentro de la cabina del vehículo, las personas que se encontraban cerca dieron aviso a las autoridades. Minutos después, unidades de Policía Judicial arribaron al lugar para realizar los actos urgentes y proceder con el levantamiento técnico del cuerpo.

En los primeros momentos, entre quienes presenciaron la escena circuló la versión de que el hombre habría sufrido una descarga eléctrica al hacer contacto con cables de alta tensión. Sin embargo, esa hipótesis fue desmentida rápidamente por familiares, quienes aseguraron que no existía evidencia que respaldara tal afirmación. Por el contrario, señalaron que hasta ese momento se desconocía si su repentina muerte obedeció a un infarto u otra causa médica.

A Medicina Legal

Dado que el fallecimiento ocurrió en espacio público y en circunstancias que no permiten certificar de inmediato una muerte natural, las autoridades aplicaron el protocolo correspondiente. El cuerpo de Rincón fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde especialistas realizarán la necropsia que permitirá establecer con precisión qué produjo su deceso. Este dictamen forense es clave para aclarar las dudas que hoy angustian a su familia y amigos, quienes esperan respuestas sobre lo que ocurrió en sus últimos minutos de vida.

La noticia de su muerte causó un profundo impacto en Campoalegre, municipio donde Jhon Alberth Rincón era ampliamente conocido. Su apodo, “Chipuca”, resonaba frecuentemente entre vecinos, compañeros de trabajo y allegados que resaltaban su carácter amable, trabajador y cercano.

Conmoción

En redes sociales, decenas de mensajes reflejaron el dolor que dejó su partida. Uno de los más sentidos fue el escrito por su primo, Carlos Rincón, quien expresó la estrecha relación que mantenían desde la infancia. En su publicación contó recuerdos compartidos, momentos vividos y la admiración que sentía por él, destacando su fuerza para enfrentar la vida y su permanente espíritu de lucha.

“No tengo palabras para explicar lo mucho que te amo, lo mucho que te apreciaba, lo mucho que te llegué a admirar”, escribió Carlos. “Aún recuerdo cuando jugábamos de pequeños, cuando me llevaste por primera vez a un descargue, cuando nos sentábamos a hablar. A pesar de todo, nunca te dejaste caer y luchaste día a día por lo que querías. Siempre te lo dije en vida: lo quiero mucho, primo, y siempre lo voy a querer. Deja un gran vacío en nuestra familia. Vuela muy alto, primo”.


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