Marco Matheus aseguró que la Alcaldía alista el parque Centenario para junio.
La Alcaldía de Ibagué volvió a encender la ilusión de los ibaguereños al prometer que el Parque Centenario estará listo para las fiestas de mitad de año. Aunque la obra no ha estado exenta de críticas y retrasos por cuenta del invierno, la Administración Municipal insiste en que el emblemático escenario será entregado a tiempo, al menos en su zona más esperada: la concha acústica.
Según explicó Marco Matheus, secretario de Infraestructura, el proyecto registra actualmente un 60 % de avance físico avalado por la interventoría. Sin embargo, aseguró que el progreso real podría estar entre el 72 % y el 75 %, a la espera de validar actividades ya ejecutadas por el contratista y que aún no han sido certificadas oficialmente.
Los trabajos se desarrollan en tres frentes simultáneos. En la zona dos, donde se encuentran la concha acústica y las graderías, se concentran los mayores esfuerzos. El objetivo es claro: habilitar este espacio para que sea epicentro del tradicional Festival Folclórico Colombiano, uno de los eventos más representativos de la ciudad.
Allí avanzan labores como la instalación de la cubierta, la estructura metálica, la tarima, los camerinos y las baterías sanitarias. También se trabaja en el mobiliario urbano que permitirá recibir a cientos de asistentes durante las festividades.
En paralelo, la zona tres ya presenta importantes avances. El urbanismo y varios senderos internos fueron finalizados, lo que empieza a cambiarle el rostro a este pulmón verde que por meses permaneció intervenido y rodeado de maquinaria.
No todo ha sido sencillo. El invierno ha golpeado con fuerza la programación de la obra. Gran parte de los trabajos se ejecutan al aire libre y en terrenos de difícil acceso, por lo que las lluvias intensas han obligado a suspender actividades en repetidas ocasiones.
La humedad del terreno ha afectado especialmente la pavimentación y la instalación de estructuras metálicas, incluso obligando a remover y reponer materiales deteriorados. Frente a las críticas ciudadanas, Matheus fue enfático: “No se trata de hacer un maquillaje. Debemos garantizar estabilidad y calidad para que el parque perdure en el tiempo”.
En cuanto al componente ambiental, el funcionario aseguró que no habrá talas representativas ni intervenciones invasivas. Además, se realizan mesas de socialización quincenales con colectivos ambientalistas, vecinos y comerciantes para minimizar impactos.
La intervención incluye obras invisibles pero fundamentales: estabilización de taludes, muros de contención y manejo de aguas lluvias, claves para evitar futuras emergencias.




