Néstor, padre de Miguel, denuncia que el joven ha sido acusado y amenazado de muerte.
La situación que enfrenta una familia tolimense se convirtió en un caso judicial cargado de incertidumbre. Desde el pasado 30 de marzo, Miguel Chávez Mogollón, hijo de Néstor, permanece desaparecido luego de recibir amenazas derivadas de una denuncia en su contra. El joven, conductor de plataforma digital, fue presuntamente señalado por una pasajera que asegura que tomó un camino distinto al acordado y que, según su percepción, pretendía hacerle algo indebido.
Néstor recuerda la madrugada en que ayudó a su hijo a empacar bajo una intensa lluvia. Eran las cuatro de la mañana cuando lo acompañó para que se dirigiera a la casa de su madre, tal como habían acordado. El joven prefería trabajar de noche porque decía que le iba mejor en esos horarios.
A pesar de haber sufrido intentos de atraco y agresiones en el pasado, siempre buscaba rutas alternas para evitar riesgos. “No es un malandro, es un joven de casa”, recalcó Néstor, mientras rechaza las acusaciones que lo vinculan presuntamente con un comportamiento delictivo.
El padre insiste en que hará todo lo legalmente posible para enfrentar las versiones que circulan y limpiar el nombre de su hijo. Con voz quebrada afirma: “No he tenido vida, él es mi todo, ojalá me escuche y me vea”. Para Néstor, su hijo es el bastón que lo sostiene y la razón de su existencia.
En este panorama, se conoció la denuncia de Karen, quien aseguró haber sido víctima de un presunto intento de intimidación durante un servicio de transporte informal. Según su relato, el conductor identificado como Miguel Chávez Mogollón habría desviado la ruta y actuado de manera sospechosa, lo que originó las acusaciones que hoy pesan sobre el joven. Desde entonces, la familia enfrenta no solo el señalamiento judicial, sino también la incertidumbre por su paradero.
La comunidad observa con atención cómo un señalamiento puede derivar en un proceso judicial que afecta profundamente a una familia. Néstor pide ayuda pública y solicita que cualquier persona con información sobre el paradero de su hijo se comunique al número 3214625199.
El caso refleja la tensión que generan las acusaciones en un entorno cargado de rumores y desconfianza. Mientras las autoridades avanzan en las indagaciones, el padre mantiene firme su propósito de limpiar el nombre de su hijo y reencontrarse con él. La súplica se convierte en un llamado a la solidaridad y a la verdad.




