Un fuerte murmullo recorrió este 1 de diciembre los pasillos del Capitolio Nacional, donde congresistas y asesores no ocultaban el nerviosismo frente a una nueva controversia que salpica a la bancada caucana. Según versiones que circularon de manera insistente, la denuncia presentada por el senador JP Hernández habría reavivado especulaciones sobre el futuro político del senador Ferney Silva, aunque hasta el momento no existe una decisión judicial ni una investigación concluida que respalde tales conjeturas.

Lo cierto es que el ambiente se caldeó. En los corredores se escucharon comentarios sobre una eventual revisión de la curul de Silva, rumores que algunos describieron como “mediciones anticipadas” para un posible reemplazo, pese a que ninguna autoridad ha confirmado que exista un proceso en curso con capacidad de afectar su permanencia en el Congreso.
El propio silencio de los legisladores alimentó la tensión. Entre miradas esquivas y comentarios a media voz, varios parlamentarios evitaron referirse al tema directamente, recordando que en política las versiones de pasillo suelen inflarse con facilidad y pueden no tener fundamento real.
Aun así, el ruido no disminuyó. Los rumores que no han sido verificados generaron un ambiente de expectativa dentro de las bancadas, especialmente en representantes del departamento del Cauca, quienes observan con cautela cualquier movimiento que pueda impactar su representación en el Senado.


