En un giro judicial que impidió su liberación inmediata, el empresario Fidel Borrero Solano fue sentenciado a 72 meses de prisión (seis años) por el delito de violencia intrafamiliar agravada. La condena fue dictada por el Juzgado Noveno Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Neiva, apenas horas después de que otro juzgado ordenara su libertad por vencimiento de términos en el proceso por la desaparición de su expareja, la agente inmobiliaria Kelly Johanna Plazas Maná.
Maltrato persistente y amenazas
Según la denuncia interpuesta por Kelly Johanna antes de su desaparición en marzo de 2024, durante la relación con Borrero Solano sufrió maltrato físico, psicológico y verbal. La víctima lo describió como una persona posesiva, celosa, grosera y agresiva, quien la insultaba con palabras soeces. Tras divorciarse en 2019, las agresiones continuaron mediante mensajes intimidatorios, como: “Saque su amante de la casa o voy a ir y la mato a usted y a él”, lo que le generó graves afectaciones psicológicas. Estas conductas también impactaron a las hijas menores de la denunciante, quienes presenciaron y sufrieron maltratos.
El juez rechazó la petición de prisión domiciliaria y ordenó que, una vez recobrara la libertad en el caso de desaparición, Borrero Solano sea trasladado directamente al Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Neiva para cumplir la pena impuesta. Esta decisión refuerza la protección a las víctimas de violencia intrafamiliar y destaca la gravedad de los hechos probados en el proceso.
La condena llega en medio de la atención pública por la desaparición de Plazas Maná, caso en el que Borrero Solano era uno de los principales investigados. Las autoridades continúan las pesquisas para esclarecer su paradero.




