Alejandro sufrió un violento atraco dentro de la finca vinculada al exalcalde David Lozada.
El pasado martes 9 de diciembre, la tranquilidad de la vereda El Salitre, en zona rural de Ibagué, se vio interrumpida por un atraco que dejó atónitos a los habitantes. Un grupo de delincuentes armados ejecutó un plan calculado para despojar a sus víctimas de más de 100 millones de pesos en efectivo, además de pertenencias de alto valor. El hecho ocurrió en la finca San Fermín, propiedad del exalcalde de Planadas, David Lozada, lo que generó aún más resonancia en la región.
Según relató Alejandro, comerciante y una de las víctimas, todo comenzó meses atrás cuando supuestos compradores se acercaron a la inmobiliaria que administraba los predios de Lozada. Durante septiembre, octubre y noviembre sostuvieron reuniones, aparentando interés en adquirir un terreno. Finalmente, pactaron una visita para un viernes y aseguraron que el martes siguiente se firmarían las promesas de compraventa.
La propuesta incluyó pagos en dólares, lo que generó confianza en la negociación. Alejandro, dedicado a la compra y venta de inmuebles, llevaba consigo una fuerte suma de dinero en efectivo dentro de su camioneta. Sin embargo, al ingresar a la vivienda, la situación cambió radicalmente. De los cultivos emergieron cuatro hombres armados que lo redujeron de inmediato. “Intenté reaccionar porque yo también estaba armado, pero no alcancé. Se me abalanzaron, me quitaron el arma y uno de ellos me apuñaló en la cara”, narró. La herida estuvo a centímetros de comprometerle un ojo.
El grupo estuvo conformado por cuatro hombres y una mujer. La estrategia fue precisa: mientras uno se mostró cordial con acento campesino, la mujer exhibió un tono distinto, como proveniente de Cundinamarca. Eran los mismos que habían fingido ser compradores desde el inicio.
Las víctimas fueron obligadas a permanecer en el suelo bajo amenazas constantes. Les arrebataron dinero, joyas, relojes, celulares y armas. Tras el saqueo, los delincuentes huyeron en dos grupos, advirtiendo que no miraran atrás. Alejandro y su acompañante lograron llegar a un caserío cercano, donde solicitaron ayuda y alertaron a la Policía.
Al regresar con las autoridades, hallaron la vivienda cerrada con candado, como si nada hubiera ocurrido. La Policía Judicial confirmó que no fue un hecho aislado: semanas antes se había registrado un atraco similar en el mismo lugar. Incluso, se citó al propietario para tomar medidas, pero no asistió.
Al día siguiente, los mismos sujetos habrían perpetrado otro robo en Chucuní, donde despojaron a visitantes de Cali de cerca de 40 millones de pesos. El caso quedó en manos de la Fiscalía 19 de Ibagué, mientras Gaula y demás unidades investigaron esta modalidad de falsas negociaciones inmobiliarias que azotó al Tolima.

