Erika Lozano advierte por lluvias irregulares que amenazan comunidades del sur tolimense.
El sur del Tolima volvió a encender las alarmas. Las lluvias no dan tregua y el riesgo se siente en ríos, quebradas y laderas que ya muestran señales de inestabilidad. Desde la Gobernación se activó un monitoreo permanente para anticipar emergencias y reducir tragedias, mientras comunidades enteras miran al cielo con preocupación. Las autoridades advierten que el comportamiento irregular del clima puede generar eventos súbitos capaces de poner en peligro vidas y bienes en cuestión de minutos.
La Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo confirmó que la situación es delicada por la combinación de factores geográficos y climáticos. El departamento cuenta con múltiples pisos térmicos, lo que provoca que una misma jornada registre lluvias intensas en unas zonas y condiciones secas en otras. Ese contraste incrementa la posibilidad de crecientes súbitas, deslizamientos y emergencias asociadas al uso inadecuado de los afluentes.
La secretaria Erika Lozano explicó que ya se han atendido incidentes de distinta naturaleza. En algunos casos se reportan personas desaparecidas; en otros, incendios estructurales y situaciones por inmersión que obligaron a la reacción inmediata de los organismos de socorro. El llamado es a no confiarse, incluso cuando el clima aparente ser favorable. Las lluvias aguas arriba pueden sorprender en cuestión de segundos a quienes permanecen cerca de los ríos.
Uno de los mayores peligros está ligado a actividades recreativas. Las autoridades insisten en evitar los tradicionales paseos a río, una práctica común que se vuelve mortal cuando los caudales aumentan sin aviso. La recomendación es clara: alejarse de las orillas, no cruzar afluentes y suspender cualquier plan que implique contacto directo con cuerpos de agua durante la temporada de lluvias.
Cuatro municipios del sur del Tolima permanecen en alerta roja por riesgo hidrológico. Se trata de Chaparral, Ataco, Ortega y Saldaña, donde el monitoreo se mantiene las 24 horas. Allí, las lluvias constantes elevan el nivel de ríos y quebradas, amenazando viviendas, vías y zonas productivas. Las comunidades han sido alertadas para evacuar preventivamente si las condiciones empeoran.
El panorama no se limita al sur. En otras regiones del departamento también se activaron alertas por diferentes amenazas. En Honda y Natagaima existe pronóstico de incendios, mientras que por deslizamientos se mantiene alerta roja en Cajamarca, Ibagué y San Antonio. La diversidad de riesgos obliga a una respuesta coordinada entre autoridades y organismos de socorro.
Las autoridades reiteran que la prevención es clave. Atender las recomendaciones oficiales y reportar emergencias puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.



