Habitantes del BARRIO RICAURTE, en IBAGUÉ, denunciaron consumo de sustancias psicoactivas, agresiones verbales y amenazas que desde hace meses afectan gravemente la convivencia.
Vecinos aseguran que grupos de hasta diez personas se reúnen diariamente en diferentes puntos, generando temor y sensación de abandono institucional. “Vivimos un infierno”, expresó un residente. Ante la falta de soluciones, la comunidad pidió intervención urgente del secretario de Gobierno y de la Policía Metropolitana, reclamando presencia constante para recuperar tranquilidad y seguridad en el sector.
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