La comunidad embera katío asentada en Ibagué denunció condiciones críticas mientras espera regresar a Bagadó, Chocó.
Tras casi dos años fuera de su territorio ancestral, se mantiene la exigencia de garantías ante la Unidad de Víctimas. En el grupo hay más de 20 menores y dos mujeres gestantes en riesgo constante. La situación requiere respuestas inmediatas del Gobierno Nacional para asegurar un retorno digno y seguro.
Organizaciones sociales advirtieron que la falta de atención prolonga la vulnerabilidad de esta población y pidieron acciones urgentes para garantizar salud, alimentación y vivienda temporal. Señalaron que el caso refleja la deuda histórica con las comunidades indígenas desplazadas y que la institucionalidad debe responder con hechos concretos.
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