Aseguró que no existe causal válida que limite su ejercicio público ni su trabajo social.
Renzo García respondió a cuestionamientos jurídicos que tenía en su contra y rechazó versiones sobre una supuesta inhabilidad que, según afirmó, carece de sustento normativo. En diálogo con medios de comunicación, explicó que las acciones presentadas en su contra han cambiado de argumento varias veces, lo que demostraría improvisación y falta de rigor técnico. Aseguró que no existe causal válida que limite su ejercicio público ni su trabajo social. El dirigente sostuvo que uno de los señalamientos se basa en un contrato finalizado el 28 de febrero del año anterior, cuando lideró la organización de la COP16, evento que calificó como el más importante en materia ambiental realizado en el país. Según explicó, la normativa establece restricciones temporales claras, las cuales no se aplican en su caso porque el vínculo contractual terminó con amplia antelación.
García señaló que su participación en la COP16 demuestra capacidad técnica y experiencia en procesos de alcance nacional e internacional, y que lejos de representar una falta, evidencia solvencia profesional. Insistió en que la interpretación jurídica usada en su contra desconoce tiempos reales de la ley vigente. Otro cuestionamiento menciona un parentesco por afinidad con el diputado Jaime Tocora. Frente a ello, García aclaró que se trata de segundo grado, situación que no configura restricción alguna.
El dirigente afirmó que estas acciones responden a intentos de desprestigio y a lo que denominó “política del odio”, citando una expresión del presidente Gustavo Petro. Finalmente, aseguró que continuará concentrado en trabajo comunitario y diálogo territorial, evitando confrontaciones judiciales constantes.


