La detección de objetos cortopunzantes y sustancias psicoactivas durante una jornada de control preventivo en Institución Educativa Normal Superior popayán reavivó el debate sobre la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y acompañamiento dirigidas a niños, niñas y adolescentes.
La actividad fue desarrollada con el apoyo de la Policía de Infancia y Adolescencia y tuvo como propósito identificar situaciones que puedan representar riesgos para la comunidad educativa, promoviendo entornos más seguros para estudiantes y docentes.
Sin embargo, más allá de los hallazgos, padres de familia consideran que este tipo de acciones deberían realizarse con mayor frecuencia. Derli Agüero señaló que las jornadas preventivas tendrían un mayor impacto si se desarrollaran de manera sorpresiva y constante en las instituciones públicas, debido a que muchos jóvenes pueden verse presionados por compañeros para consumir sustancias o involucrarse en comportamientos que afectan su bienestar con el fin de ser aceptados dentro de determinados grupos.
La preocupación también quedó reflejada en las reacciones de la comunidad, donde varios ciudadanos respaldaron los controles y solicitaron que estas estrategias sean implementadas en más establecimientos educativos. Algunos manifestaron que los operativos deberían extenderse a todas las instituciones del municipio, mientras otros resaltaron la importancia de actuar de manera preventiva frente a situaciones relacionadas con el consumo de sustancias psicoactivas.
Entre los comentarios compartidos por la ciudadanía también surgieron llamados a fortalecer el acompañamiento frente a problemáticas como el acoso escolar y otras formas de presión que pueden afectar a los estudiantes dentro de los entornos educativos.
Las autoridades reiteraron que la prevención no depende únicamente de los controles institucionales, sino también del diálogo permanente entre familias, docentes y estudiantes. En ese sentido, insistieron en que la construcción de espacios de confianza y comunicación resulta fundamental para identificar riesgos de manera temprana y brindar acompañamiento oportuno.
La jornada dejó en evidencia una preocupación compartida por padres de familia y comunidad educativa: la necesidad de reforzar las acciones preventivas para proteger a los estudiantes y promover ambientes escolares más seguros.


