Recursos en duda

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Johan Paul Muñoz alerta tras recorrido por la Comuna 1 sobre bebederos públicos dañados.

Johan Paul Muñoz, edil de la Comuna 1, recorrió parques, plazas y zonas concurridas del centro y lo que encontró fue, según él, un panorama vergonzoso. Bebederos públicos diseñados para ofrecer agua potable a ciudadanos y turistas hoy aparecen secos, oxidados, sucios o convertidos en pequeñas fuentes de desperdicio. En lugares emblemáticos como el Parque Centenario y la Plaza de Bolívar, varios dispositivos no funcionan, otros presentan daños visibles y algunos están rodeados de basura, afectando no solo la imagen urbana sino también el derecho básico al acceso al agua.

El caso que más indignación genera, de acuerdo con el edil, se localiza en el Parque de la Música, donde uno de los bebederos mantiene un vertimiento constante de agua potable. La fuga, visible a simple vista, corre sin control mientras transeúntes observan cómo el recurso se pierde día y noche. Muñoz aseguró que este escenario contradice directamente la respuesta oficial entregada por el IBAL a un derecho de petición, en la cual se afirma que los bebederos de la ciudad se encuentran operativos. Según el edil, la entidad solo estaría contabilizando los puntos tipo fuente de color azul, dejando por fuera los tradicionales bebederos metálicos instalados desde hace años.

Para Muñoz, la situación no es menor ni accidental. El edil recordó que durante el año 2024 se destinaron recursos públicos para la recuperación y mantenimiento de estos espacios, por lo que cuestionó en qué estado real quedaron las obras. A su juicio, la falta de mantenimiento, la suciedad acumulada y las fugas permanentes reflejan abandono institucional. “No pueden seguir diciendo que todo funciona cuando la gente ve bebederos dañados y botando agua”, señaló. Ante lo que calificó como una burla para la ciudad, anunció nuevas solicitudes formales, posibles acciones legales y mayor presión ciudadana para frenar el desperdicio de agua potable y exigir respuestas claras.

La polémica ya comenzó a generar reacciones entre ciudadanos que exigen soluciones inmediatas y transparencia. Vecinos aseguran haber denunciado antes sin respuesta, mientras el agua sigue perdiéndose diariamente ante la mirada oficial. El debate promete escalar al Concejo, donde se pedirán informes técnicos, contratos y responsables claros. Por ahora, los bebederos dañados permanecen como símbolos de descuido público en pleno centro. Mientras tanto, la ciudad espera que la denuncia no se evapore como el agua perdida y que lleguen respuestas reales pronto para evitar nuevos escándalos urbanos innecesarios y repetidos hoy mismo ya.


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