En el municipio de El Agrado, familiares, amigos y vecinos recibieron los restos de Humberto Salazar Sánchez, quien había sido reportado como desaparecido desde el año 2002 en inmediaciones de Milán. El retorno de su cuerpo estuvo marcado por un emotivo recorrido por las calles del pueblo, donde la comunidad acompañó a la familia que sostenía el cofre en un homenaje a su vida y memoria.
La investigación humanitaria y extrajudicial adelantada por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) permitió establecer que Humberto Salazar Sánchez fue hallado sin vida en septiembre de 2002 en un camino del corregimiento Mateguadua, en jurisdicción de Milán, Caquetá. Según se determinó, la comunidad del sector realizó su sepultura en el cementerio rural de esa localidad.
El caso fue asumido por el equipo de la UBPD en el Huila en 2021, luego de que la familia presentara una solicitud directa dentro del Plan de Búsqueda Caquetá Centro, una estrategia orientada a localizar personas desaparecidas en esa región del país.
De acuerdo con Vanessa Fernández, investigadora humanitaria del equipo Caquetá de la Unidad de Búsqueda, la información aportada por personas que hicieron parte de grupos no estatales, así como la colaboración de la comunidad, permitieron ubicar el lugar de interés. Con estos datos, en octubre de 2023 el equipo forense logró la recuperación de los restos, iniciando posteriormente el proceso de identificación con el apoyo del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
“Es importante reconocer todo el avance que tenía la familia en cuanto a documentación de lo sucedido con él, que fue clave para poder desarrollar la ruta de investigación humanitaria. El trabajo con aportantes de información fue muy valioso porque junto a ellos pudimos contrastar relatos y adelantar las visitas para poder localizar el cuerpo del señor Humberto”, señaló Fernández.
El retorno de los restos de Humberto Salazar Sánchez a su municipio de origen se convierte para su familia en un paso importante en el proceso de duelo, después de más de dos décadas de incertidumbre sobre su paradero.


