Los hechos ocurrieron cuando uniformados del CAI Centenario realizaban patrullajes y observaron a una mujer persiguiendo a un sujeto mientras pedía ayuda desesperadamente.
Lo que parecía ser un intento de reconciliación terminó en un violento episodio que encendió las alarmas en Ibagué, el pasado 21 de abril. Un hombre de 38 años fue capturado en flagrancia por la Policía Metropolitana tras ser señalado de agredir a su expareja en plena vía pública, en un caso que ya es investigado como violencia intrafamiliar agravada.
Los hechos ocurrieron cuando uniformados del CAI Centenario realizaban patrullajes y observaron a una mujer persiguiendo a un sujeto mientras pedía ayuda desesperadamente. La rápida reacción de los policías permitió interceptar al individuo, quien se encontraba en alto grado de alteración, logrando así controlar la situación antes de que pasara a mayores. Según el relato de la víctima, una joven de 25 años, el hombre la habría citado previamente en un punto cercano al centro de la ciudad con la excusa de dialogar sobre su antigua relación. Sin embargo, lo que inició como una conversación terminó en agresión: la mujer aseguró que el sujeto la atacó con una botella de cerveza, causándole una lesión que obligó a la intervención inmediata de las autoridades.
La Policía Metropolitana de Ibagué, en cabeza del coronel Édgar López, destacó la oportuna reacción de los uniformados y reiteró el llamado a denunciar este tipo de hechos. Según se indicó, la rápida acción policial fue clave para evitar consecuencias más graves y garantizar la protección de la víctima. Uno de los aspectos más delicados del caso es que la mujer ya contaba con una medida de protección vigente en contra del agresor, lo que agrava la situación judicial del capturado. Este hecho evidencia un posible incumplimiento de las restricciones legales previamente impuestas. Durante la verificación de antecedentes, se conoció que el detenido tenía una anotación judicial por tráfico de estupefacientes.




