La falta de respuestas oportunas en la atención en salud volvió a generar preocupación en Neiva, luego de que una madre denunciara presuntas fallas en la prestación de un servicio médico requerido por su hijo con condición del espectro autista. En redes sociales circula una denuncia donde se pone en discusión la capacidad del sistema para responder con enfoque diferencial a pacientes que requieren manejo especializado.
De acuerdo con el relato entregado, la situación se originó cuando el menor fue llevado a una clínica de la ciudad para la realización de un procedimiento médico previamente solicitado. Sin embargo, con el paso de las horas, no se habría brindado información clara ni soluciones concretas sobre la atención requerida, generando incertidumbre y desgaste emocional en la familia.
Gestiones
La madre del joven, Diana Lucía Rivas, aseguró haber recurrido a todos los canales internos disponibles dentro de la institución de salud. Indicó que sostuvo conversaciones con personal administrativo, coordinadores, gestores y médicos, sin obtener una respuesta efectiva que permitiera resolver la situación. Según explicó, la falta de articulación entre los funcionarios agravó el panorama y prolongó la espera.
Condición
Rivas insistió en que su hijo, Julián Esteban Urrego, tiene una condición de vida que exige un trato particular. Señaló que los entornos con alta afluencia de personas, la desorganización y los tiempos prolongados de espera afectan de manera directa su estabilidad emocional y conductual, convirtiendo la experiencia médica en un episodio altamente estresante.
Impacto
Para la madre, lo ocurrido evidencia una ausencia de sensibilidad frente a las personas con discapacidad y sus familias. Manifestó que este tipo de situaciones no solo vulneran derechos fundamentales, sino que también generan una carga emocional extrema en los cuidadores, quienes muchas veces se sienten solos y sin respaldo institucional.
Derechos
La denunciante fue enfática en aclarar que no solicita favores ni beneficios especiales. Explicó que pertenece al régimen contributivo y cumple de manera puntual con el pago mensual de su afiliación en salud, por lo que considera legítimo exigir un servicio oportuno, digno y acorde con las necesidades de su hijo.
Finalmente, Rivas hizo un llamado a las entidades de salud para que fortalezcan los protocolos de atención con enfoque inclusivo y humano. Subrayó que garantizar una atención adecuada no es un acto de caridad, sino una obligación del sistema, especialmente cuando se trata de menores con condiciones que demandan comprensión, respeto y respuestas reales.
Foto: Diana Lucía Rivas y Julián Esteban Urrego, afectados.


