Sandra Mahecha cuestiona agresiones recientes de cabildante contra gobernadora Matiz.
El pronunciamiento de la Secretaría de la Mujer del Tolima generó un fuerte eco institucional luego de la dura intervención protagonizada por Luis Eduardo Suárez en una sesión reciente del Concejo de Ortega, donde lanzó descalificaciones y expresiones degradantes dirigidas a la mandataria departamental Adriana Magali Matiz. Sandra Mahecha, en su rol como defensora de los derechos de las mujeres dentro del gobierno departamental, expresó su total rechazo frente a lo ocurrido y remarcó que este tipo de actuaciones vulneran avances construidos durante años.
Mahecha advirtió que la responsabilidad pública exige mantener comportamientos respetuosos y coherentes, especialmente cuando se ejerce liderazgo en espacios oficiales. Según la funcionaria, la forma en que Suárez se refirió a la administración departamental no solo resulta improcedente, sino que también envía un mensaje nocivo hacia quienes buscan participar en escenarios institucionales. Señaló que las posiciones de un cabildante deben reflejar prudencia, equilibrio y compromiso con el bienestar colectivo, incluso en medio de debates acalorados.
La Secretaría reiteró que las instituciones deben garantizar espacios libres de ataques personales y promover discusiones centradas en argumentos. Indicó que la intervención realizada por Suárez constituye un ejemplo preocupante de cómo ciertos discursos pueden deslegitimar procesos administrativos y afectar la confianza ciudadana. Además, la funcionaria hizo un llamado a reforzar medidas que permitan prevenir episodios similares, recordando que la dignidad de quienes ocupan cargos de dirección debe ser protegida por encima de cualquier diferencia.
Al cierre de su declaración, Mahecha subrayó que la construcción colectiva requiere respeto mutuo y disposición al diálogo. Aseguró que la Secretaría continuará acompañando iniciativas que fortalezcan la participación femenina en la administración pública. Asimismo, invitó a otros líderes municipales a reflexionar sobre la importancia de promover un clima adecuado dentro de corporaciones territoriales.
Aunque la situación generó tensiones, la funcionaria insistió en transformar el episodio en una oportunidad para consolidar prácticas institucionales más sanas y responsables. Por otro lado, varios asistentes a la sesión manifestaron su preocupación por el tono utilizado durante la intervención, señalando que la discusión sobre el deterioro vial en el municipio debía abordarse mediante solicitudes formales y procesos administrativos claros. Resaltaron que la confrontación verbal no contribuye a resolver las problemáticas locales y solo profundiza divisiones entre autoridades.

