Habitantes de varios barrios del municipio de Villavieja expresaron su preocupación tras el rebosamiento de aguas negras que, luego de un leve aguacero, ingresaron a viviendas, patios y zonas comunes, generando malos olores, daños materiales y riesgos sanitarios. De acuerdo con los residentes, la situación estaría relacionada con fallas estructurales en las obras de alcantarillado incluidas dentro del plan de pavimentación urbana que actualmente se ejecuta en la localidad.
Según la comunidad, estas intervenciones, financiadas con recursos que superan los $2.200 millones, no habrían contemplado de manera adecuada la capacidad hidráulica del sistema, lo que ocasiona que las redes colapsen con precipitaciones mínimas. Los afectados aseguran que el problema se ha vuelto recurrente y temen que, ante lluvias de mayor intensidad, el municipio enfrente una emergencia de salud pública.
Vecinos de los sectores impactados señalaron que el ingreso de aguas residuales representa un foco de contaminación, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Además, manifestaron su inconformidad por la falta de respuestas oportunas, pese a haber elevado reiterados llamados a las autoridades locales.
Ante este panorama, los habitantes solicitan la intervención urgente de la Secretaría de Gobierno, liderada por Luisa Fernanda Agudelo, para que se realice una revisión técnica de las obras, se corrijan las deficiencias detectadas y se adopten soluciones estructurales que garanticen un sistema de alcantarillado funcional, evitando nuevas afectaciones y protegiendo la salud de la población.




