RADIOGRAFÍA: OLA CRIMINAL EN CAQUETÁ

RADIOGRAFÍA: OLA CRIMINAL
[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

El panorama de seguridad en el departamento de Caquetá durante abril de 2026 evidencia una escalada sostenida de violencia que ha puesto en alerta tanto a las autoridades como a la ciudadanía. Más allá de hechos aislados, lo que se observa es una dinámica reiterada de homicidios y acciones criminales que reflejan un deterioro en las condiciones de orden público en varios municipios.

Uno de los momentos más críticos se concentró en el fin de semana comprendido entre el 10 y el 12 de abril, periodo en el que se registraron al menos siete asesinatos en localidades como Florencia, San Vicente del Caguán, Puerto Rico, Solita y Curillo. La distribución de los casos —tres el viernes, dos el sábado y dos el domingo— evidencia una concentración de hechos violentos en un corto lapso de tiempo.

Dentro de este contexto, casos como el de Fernan Darío Apache Pava, hallado sin vida en el sector Las Damas de San Vicente del Caguán, o el de Michael Stiven Cuadro o el de Enrique Valencia, encontrado dentro de una tula en zona rural del mismo municipio, se convierten en ejemplos representativos de la gravedad de la situación. Ambos hechos, aún en investigación, reflejan patrones de violencia que generan temor e incertidumbre entre los habitantes.

Persistencia

A nivel estructural, la situación no es nueva. En lo corrido de 2026 se han reportado más de 400 capturas por diversos delitos, lo que demuestra una acción operativa constante por parte de la fuerza pública. Sin embargo, el comportamiento de los homicidios sigue siendo una de las principales preocupaciones, especialmente en territorios con presencia de economías ilegales y disputas armadas.

Llamado

Frente a este escenario, líderes sociales y autoridades locales coinciden en la necesidad de fortalecer la presencia del Estado, no solo desde el componente militar, sino también mediante inversión social, prevención del delito y atención a las causas estructurales del conflicto. La situación en Caquetá, más que coyuntural, plantea un desafío de fondo que exige respuestas integrales y sostenidas.


Compartir en

Te Puede Interesar