Un hecho insólito estremeció el centro de Ibagué el pasado jueves, cuando un habitante de calle decidió acostarse en plena vía de la calle 10 con carrera tercera, interrumpiendo la movilidad y poniendo en riesgo su vida. Durante varios minutos permaneció tendido, obligando a los conductores a esquivarlo para evitar un atropellamiento. Incluso un camión recolector de basuras realizó una maniobra peligrosa para continuar su recorrido. Testigos observaron sorprendidos la escena, hasta que auxiliares de la Policía lo despertaron y lo retiraron hacia la Catedral.
La situación generó preocupación entre los transeúntes y comerciantes del sector, quienes señalaron que este tipo de episodios se han vuelto frecuentes en el centro de la ciudad. La presencia de habitantes de calle en condiciones de vulnerabilidad plantea un reto para las autoridades locales, que deben garantizar tanto la seguridad vial como la atención social de estas personas.
Voceros de la administración municipal indicaron que se reforzarán los patrullajes en la zona y se coordinarán acciones con programas de asistencia social, con el fin de brindar apoyo a quienes viven en la calle y prevenir incidentes que pongan en riesgo la vida de los ciudadanos y la movilidad urbana.


