El Valle del Cauca acaba de registrar un hallazgo histórico: por primera vez se confirmó la presencia de un puma (Puma concolor) en el municipio de Zarzal. El avistamiento, logrado gracias a cámaras trampa y actividades de monitoreo de la Fundación BioAgros, representa un hito para la conservación de la biodiversidad regional y abre nuevas perspectivas para el estudio de los ecosistemas locales.
La aparición de este depredador tope es un indicador positivo de la salud ambiental en el norte del Valle. Su presencia confirma que los bosques de Zarzal funcionan como corredores vitales para grandes felinos, lo que refuerza la importancia de proteger estos hábitats. Lizeth Parra González, subsecretaria de Protección y Bienestar Animal del Valle, destacó que este registro debe convertirse en un llamado a fortalecer las estrategias de conservación y a promover la convivencia responsable entre comunidades rurales y fauna silvestre.
Las organizaciones ambientales recordaron que el puma es una especie protegida por la ley colombiana y su caza está prohibida. Recomendaron evitar la caza de sus presas naturales, reportar avistamientos a la CVC o a BioAgros y respetar sus zonas de tránsito.
Este hallazgo no solo despierta asombro, sino que también abre la puerta a investigaciones científicas para determinar si se trata de un ejemplar en tránsito o de una población establecida en Zarzal



