Exalcalde Ramírez es investigado por obras inconclusas en plaza de mercado.
La plaza de mercado de Alvarado pasó de promesa pública a símbolo de incertidumbre administrativa tras la apertura de una investigación disciplinaria que vuelve a poner sobre la mesa la gestión de recursos destinados a proyectos sociales. La Procuraduría General de la Nación decidió indagar presuntas irregularidades en la planeación y ejecución del contrato, luego de recibir una alerta que encendió alarmas sobre riesgos financieros y la falta de funcionamiento real de la obra, hoy inconclusa y sin beneficio para la comunidad.
El origen del proceso disciplinario está en un informe presentado por el Consorcio Interprosperidad, encargado de la interventoría, donde se advierte un posible fenecimiento de dineros públicos y se cuestiona la utilidad final del proyecto financiado con recursos del Fondo de Inversión para la Paz – Prosperidad Social.
Según el ente de control, las actuaciones de los funcionarios involucrados podrían haber afectado la correcta planificación de la obra, generando retrasos, modificaciones y decisiones que hoy mantienen la plaza sin operar. La investigación cobija a los exalcaldes Julián Ramírez, quien ejerció entre 2024 y 2025, y Henry Herrera Viña, mandatario durante el periodo 2020 a 2023.
El expediente también incluye al actual secretario de Planeación, Johan Oyuela Herrada, así como a los exsecretarios de esa dependencia Henry Vincos Pinzón y Jorge Eliécer Sierra Alarcón, quienes habrían tenido responsabilidades directas o indirectas en la estructuración técnica y seguimiento del contrato.
La Procuraduría Provincial de Instrucción de Ibagué solicitó la práctica de pruebas documentales, técnicas y periciales, con el objetivo de establecer si existieron omisiones, extralimitaciones o decisiones contrarias a los deberes funcionales. El proceso busca determinar si las conductas observadas constituyen faltas disciplinarias y si hubo afectación al patrimonio público.
Desde el municipio, la obra inconclusa se ha convertido en un foco de preocupación ciudadana, pues comerciantes y habitantes señalan pérdidas económicas y deterioro del espacio urbano. La plaza de mercado, concebida como motor de reactivación local, permanece cerrada mientras avanzan trámites y revisiones.
El caso vuelve a poner en discusión la eficacia de los mecanismos de control y la responsabilidad de los administradores frente al uso de recursos nacionales. Mientras se surte la investigación, la expectativa se centra en eventuales decisiones disciplinarias y en la posibilidad de que el proyecto pueda ser recuperado para cumplir su finalidad social original.




