La última rendición de cuentas de la contralora de Ibagué, Edna Margarita Murcia, estuvo lejos de ser un acto tranquilo.
Mientras en el interior del auditorio del Museo Panóptico la funcionaria presentaba los resultados de su gestión, a las afueras un grupo de ciudadanos protagonizaron una fuerte demostración de inconformidad que terminó opacando el evento.
Durante su intervención, Murcia recordó que, desde que asumió el cargo en 2022, la Contraloría había alcanzado un índice de desempeño integral del 91%. También mencionó que en su periodo se recibieron 1.530 acciones de participación ciudadana, entre ellas 7 quejas, 1.391 derechos de petición y 132 denuncias, cifras que, según afirmó, reflejaban el compromiso institucional con el control fiscal.
No obstante, mientras la contralora destacaba sus logros, afuera se aglutinaban manifestantes con carteles en mano, lanzando mensajes que evidenciaban un marcado rechazo a su administración. Entre las frases más visibles se leían: “Cesó la horrible noche”, “No más extorsiones”, “Se acabó el abuso”, “No más corrupción, el turno se acabó” y el repetitivo “Chao, chao, chao”. Estos señalamientos estaban relacionados con supuestas presiones a funcionarios de la Alcaldía de Ibagué y presuntos hechos de corrupción que, según los asistentes, habían motivado investigaciones en su contra.
Con este ambiente dividido, la rendición de cuentas se desarrolló en medio de tensiones. Ahora, con la salida de Murcia, será el Concejo Municipal el encargado de definir el próximo 30 de noviembre quién tomará las riendas del ente de control para el periodo 2026-2029.




