La participación de familiares cercanos del alcalde de Neiva en actos políticos encendió un nuevo debate sobre los límites entre la gestión pública y la actividad proselitista. La Procuraduría General de la Nación, a través de la Procuraduría Regional de Instrucción del Huila, envió un exhorto preventivo al mandatario local solicitando explicaciones frente a la presencia de su esposa, María Juliana Parra, y de su padre, el exconcejal Herman Casagua Albarracín, en actividades de apoyo al candidato liberal a la Cámara de Representantes, Rodrigo Amaya Culma.
El oficio busca establecer si existió alguna posible incidencia indebida o aprovechamiento de posiciones cercanas a la administración municipal en favor de una campaña política, situación que podría derivar en eventuales responsabilidades disciplinarias si se comprueba vulneración a las normas que regulan la participación en política de servidores públicos y su entorno inmediato.
Factores en la mira
La controversia se intensificó luego de la difusión de videos en los que el candidato Rodrigo Amaya Culma agradece públicamente el respaldo del exconcejal Herman Casagua Albarracín, de su nuera —actual gestora social de Neiva— y del movimiento político identificado como el “casaguismo”.
En las imágenes también se observa cómo varios de los familiares del mandatario aparecen en actos públicos de campaña, incluso sobre la tarima principal ante decenas de simpatizantes, durante lo que fue presentado como el cierre de actividades proselitistas del aspirante liberal. Estas escenas motivaron cuestionamientos desde distintos sectores políticos y ciudadanos que piden claridad sobre los alcances de dicha participación.
Cuestionamientos
Otro de los elementos que generó polémica fue la dinámica del evento de cierre de campaña, donde el aspirante al Congreso realizó rifas entre los asistentes, incluyendo premios de dinero en efectivo. Durante su intervención, Amaya Culma reiteró que su llegada a la lista liberal estuvo respaldada por el liderazgo del exconcejal Casagua Albarracín, a quien reconoció públicamente como uno de los principales impulsores de su candidatura.
Ante este panorama, la Procuraduría busca establecer si existió o no una conducta que comprometa la neutralidad política que debe prevalecer en la administración pública. Mientras tanto, el debate político en Neiva se intensifica y el caso se perfila como uno de los episodios más sensibles del actual ambiente electoral en el departamento.
Destacado. El oficio busca establecer si existió alguna posible incidencia indebida o aprovechamiento de posiciones cercanas a la administración municipal.


