Heli Orjuela Zanabria continúa hospitalizado mientras espera atención especializada.
El reloj avanza y la incertidumbre también. Lo que comenzó como una remisión médica para iniciar un tratamiento terminó convirtiéndose en una prolongada espera hospitalaria que hoy mantiene a un hombre lejos de su hogar, enfrentando el dolor y sin una solución definitiva.
El 21 de mayo de 2026, Heli Orjuela Zanabria fue trasladado desde el Hospital de Puerto Boyacá hasta la Clínica Tolima, en Ibagué. Días antes había recibido el diagnóstico de cáncer de estómago y, según le informaron, el objetivo del traslado era comenzar el proceso médico requerido para enfrentar la enfermedad.
Sin embargo, tras llegar al centro asistencial, el panorama fue distinto. Según el relato conocido, la institución atraviesa dificultades financieras y además no cuenta con la especialidad que el paciente necesita para recibir el manejo correspondiente a su condición.
Desde entonces permanece internado y, según denuncia, continúa pendiente de una autorización para ser remitido a otra institución donde pueda recibir el tratamiento indicado. La situación también ha impactado su cotidianidad.
Don Heli permanece prácticamente solo dentro de la clínica. Tiene una hermana residente en el barrio El Salado, quien, debido a sus limitaciones, únicamente puede acercarle un alimento diario. Esa visita se convierte en el momento más esperado de la jornada.
Mientras tanto, las horas transcurren entre el malestar físico y la incertidumbre sobre el siguiente paso del proceso médico.
“El estómago me arde y es un malestar como si tuviera indigestión. Acá dicen que me deben remitir para Clinaltec pero la Nueva E.P.S no autoriza. Me da hambre, claro, pero me toca esperar hasta las 3 de la tarde”, dijo.
El caso ha generado llamados de ayuda y preocupación entre quienes conocen su situación. La espera por una decisión administrativa se mantiene mientras el paciente continúa hospitalizado sin iniciar el tratamiento especializado que esperaba recibir desde el momento de su traslado.
Familiares y personas cercanas insisten en que se agilicen los procedimientos correspondientes para definir el traslado y evitar que el tiempo siga avanzando sin respuestas concretas.


