Miguel Bermúdez renunció a su cargo departamental para liderar la campaña presidencial.
Un sorpresivo movimiento en el ajedrez político regional ha sacudido las oficinas de la administración departamental. Miguel Bermúdez, quien hasta hace pocos días fungía como el Director Operativo de Tránsito y Transporte del Tolima, oficializó su salida definitiva del cargo. En una misiva cargada de emotividad dirigida a la opinión pública y medios de comunicación, el ahora exfuncionario cerró un ciclo que estuvo marcado por la operatividad en las carreteras y la gestión de la seguridad vial en los 47 municipios del departamento. Su partida no es un retiro silencioso, sino un salto estratégico hacia la arena electoral del convulsionado 2026.
Durante su paso por la Dirección de Tránsito, Bermúdez se caracterizó por un enfoque técnico basado en la premisa de que “en las vías no hablamos de cifras, hablamos de vidas”. Bajo su mando, se logró la reactivación del equipo operativo que recorrió palmo a palmo la geografía tolimense, implementando controles rigurosos y procesos de pedagogía que antes parecían olvidados. Entre sus logros más destacados se encuentra la creación de subcomités de seguridad vial que integraron a los sectores público y privado, además de la ejecución de más de 60 estudios técnicos de señalización que hoy intentan poner orden al caos vial del departamento. Su gestión no solo fue administrativa, sino de campo, logrando la sensibilización de miles de ciudadanos en cultura vial.
Sin embargo, el destino de Bermúdez ya tiene un nuevo norte: la coordinación regional de la campaña presidencial de la senadora Paloma Valencia. Este movimiento técnico-político cuenta con el respaldo de pesos pesados del uribismo local, como Holman Guevara y el diputado Felipe Ferro, quienes buscan consolidar un bloque sólido de derecha en el Tolima. La estrategia es clara: evitar que el voto conservador y uribista se disperse hacia otras figuras como Abelardo de la Espriella, concentrando toda la artillería proselitista en la figura de la senadora Valencia.
Con el corazón lleno de gratitud y la tranquilidad del deber cumplido, Bermúdez se despide de la Gobernación para sumergirse en la logística electoral. Deja atrás una dependencia fortalecida, pero asume el reto de unir a las fuerzas del Centro Democrático en una región que siempre ha sido clave para las aspiraciones presidenciales. El Tolima, tradicionalmente un fortín de votos para la derecha, será el escenario donde el exdirector pondrá a prueba su capacidad de movilización, ahora fuera de las patrullas de tránsito y dentro de las sedes políticas.


