El Jardín, uno de los barrios tradicionales de Neiva, recibió con alegría la culminación de la pavimentación de la calle 19, una obra que los habitantes habían esperado durante años y que, en teoría, representa un avance en materia de movilidad y urbanismo. Sin embargo, la comunidad, en cabeza de su presidenta de Junta de Acción Comunal, Sandra Milena Calixto, expresó que no todo son buenas noticias.
La líder comunal denunció que la planta de agua del sector se ha convertido en un foco de proliferación de zancudos, lo cual representa un riesgo latente para la salud pública, especialmente en temporadas de lluvias, cuando aumentan los criaderos de vectores que pueden transmitir enfermedades como el dengue.
Preocupación
A esta problemática se suma el deterioro de la rejilla de aguas lluvias, cuya fragilidad preocupa a los residentes por el riesgo de accidentes viales y peatonales. Según Calixto, aunque la pavimentación fue un paso positivo, la falta de atención a detalles básicos evidencia la poca planeación integral de las obras públicas.
De igual forma, la comunidad ha denunciado reiteradamente la presencia de consumidores de alucinógenos en las canchas de arena, un espacio que debería estar destinado para el deporte y la recreación de los jóvenes del barrio. Este fenómeno, aseguran los vecinos, no solo deteriora la convivencia, sino que también afecta la tranquilidad y la seguridad de las familias.
La presidenta de la JAC instó a la Alcaldía de Neiva a no conformarse con entregar una vía pavimentada, sino a escuchar las necesidades integrales del barrio. “No podemos quedarnos con la foto del cemento fresco mientras seguimos conviviendo con zancudos, inseguridad y deterioro de espacios públicos. Necesitamos soluciones reales y efectivas”, advirtió Calixto.
La comunidad insiste en que, más allá de los anuncios, la administración debe garantizar acompañamiento institucional, mantenimiento preventivo y presencia constante de la fuerza pública para enfrentar los problemas de salud y convivencia que golpean al sector.
Conclusión crítica
El Jardín, como muchos barrios de la ciudad, refleja la dualidad de la gestión municipal: mientras se inauguran obras de infraestructura que generan titulares positivos, las problemáticas de fondo permanecen sin respuesta. La pavimentación de la calle 19 fue un avance esperado, pero los vecinos recuerdan que las verdaderas transformaciones se logran con políticas integrales y una administración que escuche, entienda y actúe frente a las realidades del territorio.



