La preocupación crece entre los habitantes de varios sectores de Neiva por un lote baldío ubicado en la calle 17ª # 23ª-02, en inmediaciones del barrio Kennedy. Así lo denunció Orlando Ceballos, presidente de la Junta de Acción Comunal, quien alertó sobre las graves problemáticas de seguridad y salubridad que ha provocado este predio de más de dos hectáreas.
Según Ceballos, el lote se ha convertido en un espacio usado para el consumo de estupefacientes, atracos, raponazos y refugio de habitantes de calle, lo que mantiene atemorizados a vecinos de barrios como Balcón de la Riviera, Villa del Río y Riviera del Norte. “Es un lugar que, en lugar de estar cercado y seguro, está generando zozobra. Llevamos más de año y medio insistiendo ante distintas dependencias sin lograr soluciones”, manifestó.
El líder comunal explicó que existe un acuerdo municipal del año 2003 que obliga a todos los propietarios de lotes en Neiva a realizar cerramientos en materiales adecuados para evitar precisamente estos focos de inseguridad. Sin embargo, los dueños del predio en cuestión no han cumplido con esa norma, pese a tutelas, demandas y constantes solicitudes.
“Colocamos la denuncia en la Dirección de Justicia y se ordenó un plazo para que los propietarios gestionaran permisos ante Planeación o la Curaduría Municipal. Pero ya pasaron más de 40 días y no se ve ningún avance”, indicó Ceballos.
La comunidad exige a las autoridades municipales y a la Inspección de Policía que aceleren las acciones para obligar a los propietarios a cumplir con el cerramiento, pues temen que la situación siga deteriorándose. “No podemos seguir viviendo con miedo y expuestos a la delincuencia”, concluyó el dirigente comunal.




