Olvidar no siempre significa un problema

El cerebro recibe constantemente grandes cantidades de información. Por eso, no todos los datos llegan a almacenarse de manera permanente. La atención cumple un papel fundamental durante la formación de recuerdos. Si una persona está distraída, puede olvidar información que nunca procesó correctamente.
La memoria necesita atención
El estrés, el cansancio y la falta de sueño pueden afectar el rendimiento cognitivo. También pueden dificultar la recuperación de información previamente almacenada. Por eso, olvidar dónde dejó las llaves no significa necesariamente tener un problema de memoria.
¿Cuándo consultar?
Los olvidos frecuentes que interfieren con las actividades diarias merecen atención. Una evaluación neuropsicológica puede analizar memoria, atención, lenguaje y otras capacidades. El diagnóstico debe realizarlo siempre un profesional capacitado.




