Un grupo de dirigentes, analistas y sectores políticos en Argentina elevó un pedido formal ante la Fifa para que se evalúe la permanencia de Estados Unidos como país anfitrión del Mundial de 2026, luego de un presunto ataque contra Venezuela que ha generado controversia en la región. La solicitud plantea que este tipo de acciones contradicen los principios de neutralidad, paz y convivencia que promueve el fútbol como evento global.

Los promotores de la iniciativa sostienen que la Fifa no puede ser indiferente frente a situaciones de conflicto internacional que involucren a naciones organizadoras del torneo, ya que esto podría afectar la imagen del campeonato y su mensaje de integración entre los pueblos. Además, advierten que la tensión política podría trasladarse al ámbito deportivo, generando riesgos en términos de seguridad y organización logística durante el certamen.
Hasta el momento, la Fifa no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la petición, mientras que desde Estados Unidos tampoco se han referido directamente a la solicitud argentina. El debate, sin embargo, ya abrió una discusión más amplia sobre el rol de los grandes eventos deportivos en escenarios de conflicto internacional y sobre los límites entre política, diplomacia y deporte en competencias de alcance mundial.



