La calma de la madrugada dejó de existir para los habitantes del barrio Gaitán, en la comuna 4 de Ibagué, donde el servicio de recolección de basuras se ha convertido en una verdadera pesadilla. Lo que debería ser una labor esencial para la comunidad hoy genera molestia, debido al fuerte ruido que emite el vehículo encargado de recoger los residuos.
De acuerdo con los residentes, el camión pasa entre las 5:00 y las 5:30 de la mañana, utilizando constantemente una bocina para alertar su presencia. Sin embargo, este sonido, que antes era moderado, ahora resulta excesivo y repetitivo, despertando a familias enteras justo cuando aún descansan.
Los vecinos aseguran que la situación no es nueva, pero ha empeorado con el tiempo. Señalan que anteriormente el aviso era más suave, similar a una campanilla, pero actualmente el ruido es mucho más fuerte y se repite varias veces en cada cuadra, prolongando la incomodidad durante todo el recorrido.
El impacto en la calidad de vida es evidente. Padres, estudiantes y trabajadores manifiestan que su descanso se ve interrumpido, generando cansancio y afectando sus rutinas diarias. “Ese sonido despierta a todo el mundo”, expresó uno de los afectados.
Aunque reconocen la importancia del servicio, la comunidad pide ajustes urgentes en los horarios y en el uso de las señales sonoras. También proponen disminuir la intensidad del sonido o implementar métodos menos invasivos. Mientras tanto, cada madrugada sigue marcada por la misma incomodidad.


