La violencia vuelve a golpear a Honda y la preocupación entre los ciudadanos crece cada día. Cuando aún no se cumplen dos meses del asesinato de Juan Diego, otro joven identificado como Kevin Morera perdió la vida de manera violenta, dejando una familia sumida en el dolor. La víctima era padre de familia y tenía múltiples responsabilidades, por lo que su muerte ha generado una profunda conmoción en la comunidad.
Este nuevo hecho ha reavivado las críticas sobre la situación de seguridad que atraviesa el municipio. Habitantes aseguran que los delitos son cada vez más frecuentes y visibles. Robos a mano armada, atracos con armas de fuego y homicidios hacen parte de las denuncias que se escuchan constantemente en las calles.
La indignación también apunta hacia la administración municipal. Algunos sectores consideran que no existen respuestas claras frente al aumento de la delincuencia y cuestionan la falta de acciones contundentes para recuperar la tranquilidad. La percepción ciudadana es que la inseguridad avanza mientras las autoridades no muestran resultados suficientes.
A esto se suma la preocupación porque los hechos violentos ya no ocurren únicamente en sectores apartados, sino también en zonas concurridas y espacios de entretenimiento. Muchos habitantes afirman sentirse desprotegidos y reclaman una estrategia efectiva que permita enfrentar la criminalidad.
El ambiente en Honda es de incertidumbre. Mientras las familias lamentan nuevas pérdidas, crecen las voces que exigen mayor presencia institucional, operativos de seguridad y respuestas concretas para evitar que más vidas sigan siendo arrebatadas por la violencia.




