La mujer recuerda que durante décadas intentó rescatarlo de lugares como el Cartucho y la antigua “L” de Bogotá, visitando hogares de paso y recorriendo sectores peligrosos con la esperanza de encontrarlo.
Casi un año después del asesinato de Carlos Ramírez Arroyave, un habitante de calle hallado muerto en el parque La Paz de Ibagué, su esposa continúa exigiendo justicia y denunciando la falta de avances en la investigación. Rocy Cetina Páez asegura que conoció a Carlos cuando ambos eran niños y que, pese a las dificultades provocadas por el consumo de drogas, nunca dejó de amarlo ni de buscarlo cuando desaparecía de las calles.
La mujer recuerda que durante décadas intentó rescatarlo de lugares como el Cartucho y la antigua “L” de Bogotá, visitando hogares de paso y recorriendo sectores peligrosos con la esperanza de encontrarlo. Aunque la adicción los llevó a separarse, el vínculo entre ambos nunca desapareció. Según Medicina Legal, Carlos fue torturado antes de morir y posteriormente intentaron incendiar su cuerpo. Su cadáver fue encontrado en una zona boscosa del parque La Paz, un crimen que hasta hoy permanece sin esclarecer.
La situación se volvió aún más dolorosa para Rocy cuando, tras consultar nuevamente con las autoridades, recibió información de que las cámaras de seguridad de la zona no habrían sido requeridas oportunamente para la investigación. Con el paso del tiempo, esas grabaciones ya no existirían. Mientras recorre el lugar donde fue hallado el cuerpo de su esposo, la mujer insiste en que Carlos no era simplemente un habitante de calle, sino el amor de su vida. Por eso continúa pidiendo respuestas, capturas y justicia para un caso que, según denuncia, corre el riesgo de quedar en el olvido.




