El presidente saliente cerró su mandato con mensajes de resistencia y compromiso político.
El último discurso de Gustavo Petro ante el Congreso estuvo marcado por un tono de despedida y definición política. El mandatario saliente agradeció a quienes lo acompañaron en su gestión y anunció que, a partir de ahora, asumirá el rol de jefe de la oposición.
La intervención generó expectativa en el recinto legislativo, pues dejó claro que su voz seguirá presente en los debates nacionales. Petro insistió en que su proyecto político no termina con la salida del poder, sino que se transforma en una nueva etapa de resistencia democrática.
Los congresistas escucharon con atención un mensaje que combinó balance de gobierno y advertencias sobre los retos que enfrenta el país. El expresidente señaló que continuará defendiendo las banderas sociales y ambientales que marcaron su administración.
El discurso también incluyó críticas a sectores que, según él, buscan retrocesos en materia de derechos y equidad. Petro afirmó que la oposición será firme, pero constructiva, con el objetivo de mantener viva la discusión pública sobre los grandes temas nacionales.
La despedida en el Congreso se convirtió en un acto simbólico que marca el inicio de una nueva dinámica política. Con Petro como líder opositor, el escenario legislativo se prepara para debates intensos que definirán el rumbo del país en los próximos años.


