La estabilidad diplomática en la región andina pende de un hilo. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó este martes que su administración emitirá una nota de protesta diplomática formal contra el gobierno de Daniel Noboa. El detonante: el hallazgo de un artefacto explosivo de fabricación militar ecuatoriana en la vereda El Diviso, departamento del Putumayo, en pleno corazón de la frontera binacional.
El hallazgo en El Diviso
A través de sus canales oficiales, el mandatario colombiano fue enfático: «Se ha comprobado que la bomba en territorio colombiano es del ejército ecuatoriano». La denuncia se apoya en reportes de inteligencia técnica que ubican el proyectil en una zona donde la comunidad civil había reportado movimientos aéreos inusuales días atrás.
El ministro de Defensa, el general (r) Pedro Sánchez, lideró el despliegue de unidades especiales de antiexplosivos para neutralizar la amenaza. «La prioridad era proteger a la población civil. Realizamos una detonación controlada y ahora la evidencia recolectada pasará a cadena de custodia para la investigación internacional», afirmó el alto oficial.
La respuesta de Carondelet
Desde Quito, la respuesta no se hizo esperar. El presidente Daniel Noboa tildó las declaraciones de su homólogo de «infundadas» y «distractoras». Si bien Ecuador ha intensificado sus bombardeos estratégicos contra el grupo disidente «Comandos de la Frontera», las autoridades militares ecuatorianas aseguran que sus coordenadas de ataque siempre respetan el límite fronterizo.




