Molly Tatiana Gutiérrez falleció tras un choque mortal contra un vehículo de carga pesada.
Las autoridades de tránsito confirmaron la identidad de la joven que perdió la vida en el grave accidente registrado en la Variante de Ibagué durante la tarde del pasado sábado. La colisión involucró una motocicleta en la que se movilizaban dos mujeres y un vehículo de carga tipo mula, generando un impacto devastador. En el lugar falleció Molly Tatiana Gutiérrez Cedano, de veinticinco años, reconocida por su paso laboral como contratista del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Espinal y quien iba manejando la motocicleta. Según los reportes iniciales, la fuerza del choque impidió cualquier maniobra de auxilio inmediato, dejando una escena de profundo dolor y consternación ciudadana.
La segunda ocupante de la motocicleta fue identificada como Disbei Bonilla Cano, de cuarenta y un años, quien resultó gravemente lesionada y fue trasladada de urgencia a un centro asistencial de la capital tolimense. Fuentes médicas indicaron que la paciente permanece bajo observación especializada, luego de presentar heridas de extrema gravedad, incluida la amputación parcial de uno de sus pies. El caso mantiene en alerta a familiares y amigos, quienes esperan una evolución favorable pese al complejo diagnóstico inicial.
Relatos de personas que se encontraban en el sector señalaron que el siniestro ocurrió en cuestión de segundos, sin margen de reacción para las ocupantes del vehículo liviano. Algunos no descartan que la motocicleta haya sido afectada por el denominado efecto Venturi, fenómeno de succión generado por el desplazamiento de automotores pesados, lo que habría provocado la pérdida de estabilidad antes del impacto final. Esta hipótesis será evaluada por las autoridades dentro del proceso investigativo.
Hasta el sitio del accidente llegaron unidades de tránsito, criminalística y Policía Judicial, quienes acordonaron el área y realizaron el levantamiento del cuerpo. De manera paralela, se iniciaron las diligencias técnicas y administrativas para establecer responsabilidades, revisar condiciones de la vía y analizar el comportamiento del vehículo de carga involucrado. Las autoridades reiteraron el llamado a la prudencia, especialmente en corredores de alto flujo, recordando que cualquier descuido puede terminar en tragedias irreparables que enlutan a familias enteras.
El caso reavivó el debate sobre seguridad vial urbana, controles al transporte pesado y educación para motociclistas. Habitantes de Ibagué pidieron mayor señalización, reducción de velocidad y campañas preventivas permanentes en la Variante. Mientras avanzan las pesquisas, la comunidad acompaña el duelo y exige claridad, justicia y acciones concretas que eviten nuevas pérdidas humanas en una vía marcada por antecedentes dolorosos.


