Un descuido con una guadaña cobró la vida de Don Altalivar en zona rural.
La tragedia golpeó de frente a una familia campesina y a toda una comunidad rural de Cartagena del Chairá, Caquetá. Con profundo dolor se confirmó la muerte de don Altalívar Mendoza, un hombre trabajador y conocido en la vereda El Porvenir, quien perdió la vida tras sufrir un grave accidente mientras realizaba labores del campo.
Jornada normal
Como todos los días, don Altalívar salió desde muy temprano a trabajar la tierra, buscando el sustento diario para su hogar. En horas de la mañana se encontraba realizando labores de limpieza con una guadaña, una herramienta común en el campo. Sin embargo, en un descuido, ocurrió el accidente que cambiaría todo. La guadaña le causó una herida de extrema gravedad que terminó amputándole uno de sus pies.
Lucha desesperada
La comunidad reaccionó de inmediato al ver la magnitud de lo ocurrido. Vecinos y familiares intentaron auxiliarlo y detener la abundante pérdida de sangre, mientras buscaban la manera de trasladarlo a un centro asistencial. No obstante, la lejanía del sector, las malas vías y las restricciones de movilidad por el paro armado en la zona hicieron imposible un traslado rápido.
Campesinos del sector aseguran que solicitaron ayuda a unidades del Ejército Nacional que se encontraban cerca del lugar. Según la denuncia comunitaria, la asistencia fue mínima y no se brindaron primeros auxilios adecuados, pese a que el personal contaría con paramédicos. También se intentó contactar a enfermeros del centro poblado de Remolinos, pero según relatan no hubo respuesta.
Dolor colectivo
Las horas pasaron entre la angustia, el llanto y la impotencia. Don Altalívar permaneció sin atención médica especializada durante varias horas, hasta que cerca de las dos de la madrugada se confirmó su fallecimiento, aproximadamente seis horas después del accidente.
Hoy, la familia Mendoza vive una profunda tragedia y la comunidad campesina lamenta la pérdida de un hombre humilde, dedicado al trabajo y al esfuerzo diario. Este hecho vuelve a dejar en evidencia las difíciles condiciones que enfrentan los habitantes del campo, donde una emergencia puede convertirse en sentencia de muerte.
La comunidad pide que este caso no quede en el olvido y que se garantice ayuda real y oportuna para las zonas rurales del Caquetá, donde la vida sigue dependiendo de la distancia, el abandono y la falta de atención.
Destacado: Murió seis horas después del accidente, en medio de señalamientos por negligencia médica y apoyo comunitario.
Foto: Altalívar Mendoza, fallecido.




