El deterioro de la vía de acceso al barrio Barreiro, en la comuna Diez de Neiva, se ha convertido en una problemática que afecta de manera directa la movilidad, la seguridad y la calidad de vida de sus habitantes. El corredor vial, que debería garantizar una conexión básica con el resto de la ciudad, hoy presenta hundimientos, material suelto y tramos intransitables que lo hacen parecer más una trocha rural que una calle urbana.
Denuncias
La situación ha sido denunciada públicamente por Luz Dary Parra, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Barreiro, quien asegura que el abandono institucional es evidente y sostenido en el tiempo. Según la líder comunal, las condiciones actuales de la vía no solo dificultan el tránsito de vehículos particulares y motocicletas, sino que también afectan el ingreso de ambulancias, carros recolectores de basura y transporte informal, agravando el aislamiento del sector.
Parra sostiene que los residentes han elevado múltiples solicitudes ante la administración municipal sin obtener respuestas concretas. Asegura que el deterioro no es reciente y que, con el paso de los meses, la situación se ha agravado por la falta de mantenimiento y las lluvias, que terminan de destruir lo poco que queda del pavimento. Para la comunidad, el problema dejó de ser estético y pasó a convertirse en un riesgo permanente.
Junta comunal
Desde la Junta de Acción Comunal se ha hecho un llamado directo al alcalde Germán Casagua y al Concejo de Neiva para que incluyan al barrio Barreiro en los planes de recuperación vial. La líder comunal insiste en que no se trata de una obra de lujo, sino de una necesidad básica para un sector que también paga impuestos y exige un trato equitativo frente a otros barrios que sí han recibido inversión pública.
La presidenta de la JAC advierte que el mal estado de la vía impacta negativamente el comercio local y la valorización de las viviendas, además de generar problemas de convivencia por el polvo, el lodo y los constantes daños a los vehículos. En temporadas de lluvia, la calle se vuelve prácticamente intransitable, obligando a adultos mayores, niños y personas con discapacidad a sortear obstáculos para salir o ingresar a sus hogares.
Aunque reconoce las dificultades financieras del municipio, Luz Dary Parra señala que la planeación y la priorización son claves para atender las necesidades reales de las comunidades. A su juicio, Barreiro ha quedado rezagado frente a otras zonas de la ciudad, pese a los reiterados compromisos expresados en campañas y encuentros comunitarios.
La comunidad espera que este llamado no quede en el archivo de las peticiones ignoradas. Para los habitantes del barrio Barreiro, la recuperación de la vía no es solo una obra de infraestructura, sino una señal de presencia institucional y respeto por un sector que se cansó de transitar por el abandono.



