La acumulación desbordada de residuos ha generado una crisis sanitaria que mantiene en alerta a toda la comunidad del barrio Santa Fe de Buenaventura. Los habitantes del sector denuncian que las montañas de desechos invaden constantemente el espacio público, impidiendo el tránsito seguro de los niños y los adultos mayores que viven en la zona. La situación se ha vuelto insostenible debido a que el carro recolector no se presenta con la frecuencia necesaria para evacuar los cúmulos que crecen diariamente. Ante la gravedad de los hechos, la ciudadanía hace un llamado urgente a las autoridades competentes para que se restablezca el servicio de aseo de manera inmediata. Los vecinos reportan que la falta de cultura ciudadana de algunos transeúntes agrava el problema al arrojar desperdicios sin ningún tipo de control. La presencia de roedores y otros vectores ya comienza a ser evidente en los puntos más críticos de la diagonal mencionada anteriormente.
Entre los cúmulos de desperdicios no solo se encuentran residuos orgánicos, sino también grandes cantidades de escombros y desechos industriales que bloquean parcialmente las vías de acceso. Los residentes manifiestan su indignación debido a que los adultos mayores del barrio deben sortear estos obstáculos, poniendo en riesgo su integridad física ante posibles caídas. El clamor general es que el carro de la basura se reporte de forma prioritaria para realizar una limpieza integral de este punto crítico del barrio Santa Fe.
El jefe de la Oficina Asesora de Medio Ambiente, Derwin Rosero Valencia, ha sido notificado sobre esta problemática para que coordine acciones de choque que permitan mitigar el impacto ambiental. La oficina ambiental debe evaluar el daño generado en el ecosistema local y proponer soluciones de fondo para evitar que este escenario se repita de manera constante.

Derwin Rosero Valencia, líder ambiental.



