La excandidata presidencial y exsenadora aseguró que tampoco recibió invitación para la ceremonia de posesión del mandatario electo. Además, se refirió al futuro papel de su colectividad frente al nuevo Gobierno y a la posible asistencia de Álvaro Uribe.
La posesión presidencial de Abelardo De La Espriella continúa generando expectativa y también reacciones en diferentes sectores políticos del país. A pocos días de la ceremonia de investidura, la lista de dirigentes que no asistirán al acto sigue creciendo, mientras se conocen nuevas declaraciones sobre las invitaciones y la relación que tendrá el próximo Gobierno con las distintas fuerzas políticas.
En esta ocasión, la excandidata presidencial y exsenadora Paloma Valencia confirmó públicamente que no recibió invitación para participar en la ceremonia. La dirigente política se refirió al tema durante una entrevista, en la que además explicó cuál será la posición que asumirá su colectividad frente al Gobierno que comenzará funciones.
La ausencia de Valencia se suma a las especulaciones que han surgido alrededor de la conformación de la lista de invitados a la posesión y de las relaciones políticas que marcarán el inicio de la nueva administración.
Aunque aseguró que no fue convocada al acto oficial, Valencia manifestó que esta situación no representa una postura de rechazo frente al presidente electo. Por el contrario, explicó que su partido tomó la decisión de declararse como partido de Gobierno con la intención de acompañar las iniciativas que considere beneficiosas para Colombia.
“Nosotros nos declaramos partido de Gobierno con el ánimo de que a este gobierno le vaya bien”, afirmó la exsenadora durante la entrevista.
La dirigente agregó que esta decisión se tomó pese a que, según su percepción, no ha existido hasta ahora una recepción especialmente entusiasta por parte del equipo del mandatario electo.
“Un poco sin permiso, porque no ve uno que el partido haya sido recibido con entusiasmo, pero nuestro propósito es Colombia”, manifestó.
Estas declaraciones evidencian que, aunque existen diferencias y situaciones políticas pendientes por resolver, la colectividad busca mantener una posición de acompañamiento institucional frente al nuevo Ejecutivo.
Otro de los puntos abordados por Valencia fue la posible asistencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez a la ceremonia de posesión.
La exsenadora aseguró que desconoce cuál será la decisión definitiva del exmandatario. Según recordó, Uribe había señalado anteriormente que estaba evaluando la posibilidad de asistir al evento, teniendo en cuenta la compleja situación judicial y personal que enfrenta.
Por ahora, no existe confirmación sobre si el expresidente participará en la ceremonia, por lo que su eventual presencia continúa siendo uno de los interrogantes dentro del panorama político previo a la investidura.
Más allá de los nombres que estarán presentes, las invitaciones a la ceremonia también se han convertido en una señal sobre las relaciones que el próximo Gobierno pretende establecer con los diferentes sectores políticos.
La ausencia de algunos dirigentes y la eventual presencia de otros pueden convertirse en un indicador de las alianzas, acercamientos y diferencias que marcarán el comienzo de la nueva administración.
En el caso de Valencia, sus declaraciones muestran una posición particular: pese a no haber sido invitada, sostiene que su colectividad está dispuesta a acompañar al Gobierno cuando sus decisiones estén orientadas, según sus palabras, al beneficio del país.
La ceremonia de posesión de Abelardo De La Espriella será, por tanto, no solo un acto protocolario, sino también un escenario para observar las primeras señales de la relación entre el nuevo Ejecutivo y las distintas fuerzas políticas.
Mientras se acerca la fecha de investidura, permanece la expectativa por conocer la totalidad de los invitados, las figuras políticas que finalmente asistirán y el papel que asumirán los partidos durante el nuevo periodo presidencial.




